Análisis Político El Salvador Editorial

NUNCA Olvidar es nuestra obligación como Salvadoreños para cambiar nuestra triste realidad (COMPARTIR)

El Salvador, nuestro país, aunque es muy pequeño en territorio, es muy grande en riqueza, esa riqueza que no nos permite olvidarnos del pulgarcito de américa desde los diferentes lugares del mundo.

 

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¡La riqueza es nuestra gente!

 

Esa riqueza de su gente bella, de lo incomparable de sus comidas, de ese calor que solo nuestro sol en nuestra tierra nos puede calentar, esa belleza que tanto añoramos y no podemos olvidar,  donde a muchos nos obligaron a irnos, no por no amarlo, sino que por las condiciones de injusticia, falta de oportunidades, inseguridad y corrupción.

En esas condiciones en la que muchos miserables lo tienen hundido y me refiero a esos que ahora lo tienen hundido, porque son la descendencia de un repudiable linaje de políticos corruptos que por muchos años han venido haciendo exactamente lo mismo.

Desde las trincheras de la derecha desde 1989 hasta el 2004 y luego aquella que una vez se hizo llamar la izquierda del pueblo del 2009 a la actualidad, y que ambos llegaron con un objetivo en común al poder, y ese fue servirse de la población, dándole otro significado a la frase y olvidando que su compromiso era servir al pueblo y no al contrario y que únicamente esa ha sido su única proyección.

 



¿La corrupción en los gobiernos?

 

Barcelona

Llegar a enriquecerse de los fondos del gobierno cuando el resto de mis hermanos salvadoreños, muchas veces se van a dormir sin tener un bocado conque saciar su hambre y la de sus familias.

Donde el pueblo salvadoreño únicamente significa algo para ellos y es precisamente en estos momentos donde los tiempos electorales se avecinan, donde ellos mismo, hoy por hoy se dan de golpes en el pecho hablando de lo mucho que pueden hacer por el país y que en casi 30 años sumando sus administraciones, lo único que ha logrado construir en el salvador, son sus nuevas mansiones y la fama internacional de que nuestro país es el nido de los políticos más corruptos de la historia.

 

¿Somos mercancía para los políticos?

 

Donde hoy se venden ante la población como los que pueden sacar adelante al país y se les olvida y nos quieren hacer que olvidemos que tenemos una historia de ex presidentes encarcelados, prófugos de la justicia y que se han burlado de la necesidad y la miseria de todo un pueblo sangrado por ellos mismos.



 

¿Dónde están tantos millones?

 

Donde uno de ellos, robo 10 millones de dólares descaradamente que eran las víctimas de los terremotos del 2001 por mencionar una de las cifras más significativas pero que no fue la única, que su sucesor ahora hace en prisión por el mismo delito en sustraer un aproximado de 298 millones de dólares, cantidad que aun investiga la fiscalía general de la república, que después de este su sucesor, el primer presidente del Izquierda en El Salvador y la esperanza de un cambio en el país, lo único que pudo cambiar fue su estilo de vida y de residencia que ahora hace su vida en Nicaragua y con una orden de captura por la mal versación de fondos de un aproximado de 351 millones de dólares.

Según la fiscalía general de la república, y los que ahora están, están como lobos con hambre defendiendo su hueso que nadie se los quite y que ahora le dieron otra letra a la canción y cambiaron las casas de cartón donde muchos salvadoreños siguen viviendo, pero ellos hoy compraron mansiones en la escalón.

 

¡Licitaciones amañadas el pan diario en El Salvaro!

 

Donde hay muchísimos indicios de procesos amañados, licitaciones maquilladas y acuerdos con el crimen organizado. Y saben bien que al terminar este nefasto gobierno podrían correr con el mismo destino de los que antes hemos mencionado.



 

¡Nunca olvidemos!

 

Los Salvadoreños, NO OLVIDAMOS donde ustedes hijos de puta han hundido nuestro país y que por muchos golpes de pecho hoy se estén dando porque están en época pre-electoral, no olvidamos todos los robos y saqueos descarados que han venido realizando y que eran dineros para nuestra gente más necesitados, dineros que servirían para escuelas, hospitales, apostarle a la prevención de nuestros adolescentes y jóvenes, dineros para impulsar la economía del país y no de ellos solos.

Los Salvadoreños NO tenemos que olvidar.



Tenemos que luchar por cambiar nuestra triste realidad.

 

Editorial

Jilbert Castell
jcastell@elslv.com
(Expresión sin Censura)



 

¿Qué opinas de la opinión de un Salvadoreño?

 

Sobre el autor

Jilbert Castell

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